¿Qué está pasando con Yeremay?
El regreso de Yeremay Hernández todavía no tiene fecha cerrada. Aunque el atacante ya trabaja con el grupo y encara la parte final de su recuperación, el Deportivo optó por no forzarle en el estreno liguero ante el Elche.
La decisión de Antonio Hidalgo fue prudente. El canterano no entró en la convocatoria para la primera jornada y vio el empate desde la grada, aunque sí acompañó al equipo en el vestuario antes del inicio del partido. En el club entienden que la lesión de pubis que arrastra desde la pasada temporada exige paciencia, especialmente en estas primeras semanas de competición.
Hidalgo ya había advertido en la previa que el estado del jugador marcaría los tiempos. “Aquí lo más importante es que él se encuentre bien. Si fuese el final de temporada, podríamos arriesgar algo más, pero estamos a principios de temporada y tendremos que ir con pausa. Luego ya tomaremos una decisión. Es una lesión puñetera, unos días te hace sentir que estás muy bien y otros que no. Estamos teniendo todo tipo de cuidados. Él nos lo va a ir marcando. Lo importante es que él vaya tolerando todo ese trabajo”, explicó el técnico.
Durante la pretemporada, Yeremay fue uno de los pocos futbolistas del Deportivo que no tuvo minutos en ninguno de los siete amistosos. Pese a ello, Fernando Soriano trasladó el pasado viernes una lectura positiva sobre su evolución. El director deportivo afirmó que el jugador estaba “muy bien” y añadió: “Lleva dos días haciendo un gran porcentaje del entrenamiento a un nivel muy bueno. Ya prácticamente sin dolor y diría que sin molestias. Ahora entra en la recta final”.
Una recuperación marcada por altibajos
El propio Yeremay ya habló en abril de las dificultades de convivir con esta dolencia. Reconoció que el proceso no ha sido lineal y que la pubalgia también afecta al plano mental. “Hay muchos días que no te sientes bien. Luego, otros días parece que te encuentras mejor, pero al siguiente vuelves igual. Es una lesión mucho de cabeza, tienes que estar fuerte ahí. Lo estoy llevando bien. Al principio quizá me agobiaba un poco. Tenía días malos, otros bien… te agobias, pero ahora lo llevo mucho mejor. Estoy luchando e intentando trabajar mucho para que todos esos dolores se me vayan y pueda estar al cien por cien”, señaló entonces.
El extremo también detalló cómo la lesión condiciona su fútbol. Según explicó, le limita en los cambios de ritmo, una parte esencial de su juego. “Quiero y no te deja. Te atranca ahí. Te agobias, te lleva a situaciones que son muy jodidas porque quieres y no puedes. Es una lesión fastidiada, pero se puede trabajar. No soy el primero ni voy a ser el último. Va un poco lento, porque no es otro tipo de lesión”, reconoció.
Yeremay continúa ejercitándose junto a sus compañeros para avanzar en su puesta a punto. Su presencia en la segunda jornada, ante el Málaga en La Rosaleda, aún no está garantizada; el encuentro se disputará el próximo lunes a las 21.30 horas.
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