Una baja capital en la medular: Pathé Ciss se despide del duelo ante el Celta tras un carrusel de tensión con las tarjetas
Pathé Ciss se perderá el partido ante el Celta tras ver la quinta amarilla contra el Elche. El centrocampista completa ciclo de forma definitiva después de que el Comité le retirara la tarjeta vista frente al Getafe. Beñat San José pierde así a una pieza clave para la visita de los celestes a Vallecas.
Rayo Vallecano
Estadio de Vallecas
El Rayo Vallecano afronta uno de los contratiempos más inoportunos de la temporada en su planificación deportiva de cara al próximo compromiso en el campeonato doméstico. El conjunto madrileño no podrá contar con uno de los pilares fundamentales de su sala de máquinas, Pathé Ciss, quien se verá obligado a cumplir un partido de sanción tras ver la quinta cartulina amarilla de su ciclo particular en el enfrentamiento disputado este sábado frente al Elche. Esta ausencia supone un dolor de cabeza considerable para el técnico Beñat San José, que pierde a un efectivo capital para recibir la visita del Celta de Vigo en el feudo de Vallecas.
La intrahistoria de esta suspensión adquiere un matiz rocambolesco y de absoluta incredulidad dentro de la entidad franjirroja, ya que la situación disciplinaria del centrocampista internacional senegalés venía de un episodio de máxima tensión administrativa la semana anterior. Sin ir más lejos, Ciss ya había rozado el abismo de la acumulación de amonestaciones durante el compromiso frente al Getafe, partido en el cual fue castigado con una tarjeta tras un lance dividido con Abdel Abqar. Ante el temor de perderlo, la directiva del Rayo movió los hilos con celeridad presentando las alegaciones pertinentes ante los comités competentes; una ofensiva legal que dio sus frutos cuando el Comité de Disciplina estimó favorablemente los argumentos del club, anulando por completo aquella cartulina y dejándola sin efecto disciplinario. De este modo, el centrocampista pisó el césped para medirse al cuadro ilicitano cargado con cuatro amonestaciones en su casillero personal y con la espada de Damocles sobre su cabeza, apercibido de una suspensión que, de forma casi inevitable, terminó materializándose en el peor momento posible.
Más allá del drama arbitral y administrativo de su centrocampista, el desarrollo del encuentro del sábado en territorio ilicitano estuvo marcado por un guion adverso desde los compases iniciales del choque. Los vallecanos sufrieron la enorme intensidad y la mordiente de un rival que supo leer perfectamente las costuras de la defensa madrileña. La primera gran inflexión del duelo se produjo en el minuto 23, cuando el defensor Florian Lejeune cometió un derribo antirreglamentario dentro de su propia área sobre Roy Revivo. El colegiado no dudó en señalar el punto fatídico del penalti, una pena máxima que Federico Redondo se encargó de transformar con absoluta solvencia para romper el empate inicial y adelantar a los locales.
Con el marcador cuesta arriba y el equipo obligado a estirar líneas para buscar la reacción, los espacios comenzaron a multiplicarse peligrosamente en las inmediaciones de la portería rayista. El Elche incrementó su dominio territorial y encontró vías de agua en la medular, un sector del campo donde Pathé Ciss se vio sometido a un desgaste físico titánico para intentar contener las acometidas rivales. Fue precisamente en uno de esos tramos de agobio e imprecisiones defensivas donde el centrocampista senegalés llegó tarde a un cruce, cometiendo una falta sobre Thomas Lemar que el árbitro castigó de inmediato con la cartulina amarilla. Con ese gesto, se cerró formalmente un ciclo que dejará a Beñat San José sin su ancla en el centro del campo para el crucial examen ante los gallegos, obligando al cuerpo técnico a reestructurar por completo su pizarra táctica para mantener el tipo en Vallecas.
Partidos de la JORNADA



Comentarios
Sé el primero en comentar esta noticia